La música de mi vida: Gary Glitter

Gary Glitter

Después de mi estreno como comprador de discos con el EP de The Beatles que incluía Michelle como tema principal, fui el orgulloso propietario de varios singles antes de dar el salto a la adquisición de LPs. No fueron muchos, pues pronto pasé a ese terreno de los «larga duración», pero los recuerdo con especial cariño porque tenerlos era como poseer pequeños tesoros.

Tocadiscos Reader's DigestNo voy a abundar en esa sensación. La gente de mi edad me comprenderá, seguro. Como recordará esos primeros tocadiscos que nada tenían que ver con los más modernos equipos de música que años después pudimos disfrutar. El de mi padre era de Reader’s Digest –el modelo de la foto–, y en él giraban una y otra vez aquellos discos de la infancia.

Otra curiosidad que «los de mis hierbas» recordarán es cómo por aquel entonces podíamos encontrar esos singles en establecimientos que no estaban exclusivamente dedicados a la venta de discos. El single del que hablo hoy, precisamente, lo adquirí en una tienda de electrodomésticos.

Ya entrando de lleno en el terreno musical, hoy toca Gary Glitter y su single Hello! Hello! I’m Back Again, con I.O.U. en la cara B.

Single de Gary GlitterUn disco del que se podría decir que fue mi primer acercamiento al glam rock. Y por el que fui perdiendo interés a medida que esa incursión en el glam me iba descubriendo otras alternativas.

No deja de resultarme curioso que el ejercicio de memoria para recordar aquellos discos de la infancia me haya revelado que tuve algo así como una «época glam». Sinceramente, no era consciente de eso. Quizá porque cuando antes miraba para atrás en la música de mi vida, sin el esfuerzo de profundidad a que esta serie me obliga, los recuerdos comenzaban con los LPs, donde, salvo alguna excepción, el glam no tiene ya mucho protagonismo.

Pero ahí queda el dato. ¿Será que fui un niño glam? En absoluto. De hecho, por aquel entonces ni sabía qué era eso del glam. Y aunque comprara también otras músicas, los Beatles reinaban en mi infantil universo rockero.

Glitter fue un intérprete de éxito en los 70 en el Reino Unido, con varios números uno en las listas, pero con una carrera salpicada finalmente por su implicación en delitos de tenencia de pornografía infantil y abusos a menores. Un infame final para Paul Francis Gadd –su verdadero nombre–, condenado a un ostracismo premeditado por quienes en otros tiempos llegaron a tenerle por una especie de «rey del glam».

Aunque no todos pensaban así. En diciembre de 1973, Marc Bolan –icono del glam que aparecerá en esta serie– manifestaba lo siguiente: «El glam-rock está muerto. Ha estado bien pero ahora el público se merece lo que tiene: Gary Glitter y Sweet. Lo que hace esta gente no es música sino un espectáculo de circo.»

Imagen | «Gary Glitter in AVRO’s TopPop (Dutch television show) in 1974», de AVRO, bajo licencia CC BY-SA 3.0

La música de mi vida: The Beatles

MichelleRecuerdo la edad que tenía cuando compré mi primer LP, 11 años. Pero mi memoria ya no da para regresar aún más atrás, al momento exacto en que me hice con mi primer Single –EP en este caso. Lo que no he podido olvidar –como dicen que no se olvida el primer beso– es de qué disco se trataba. Era de The Beatles y tenía como tema principal Michelle.

No podía ser de otra manera. A los Beatles me había acercado ya, de niño, en el colegio. Concretamente en los Salesianos del Paseo de Extremadura de Madrid (formalmente Colegio Salesiano San Miguel Arcángel) . De esta relación entre el colegio y la música posiblemente hable en otro momento, pero puedo adelantar aquí que fue intensa y determinante. En ella creció mi predilección por lo que entonces se habría llamado música moderna y no es otra cosa que lo que, generalizando, englobamos en el término rock.

Michelle solo fue, por supuesto, la puerta de entrada al universo Beatles. Inmediatamente detrás de esa canción con inmortal alma de standard llegaron las demás, y –como sucede con otros clásicos, los Stones– resultaría complicado, si no injusto, destacar particularmente ninguna de ellas.

Magical Mistery TourAunque existe una excepción: I Am The Walrus. Tantos años manteniendo ante otros que es mi canción favorita de los Beatles –aunque quizá no sea estrictamente cierto– le conceden el derecho a ser destacada aquí.

Otra razón asiste también a esa necesidad de destacarla. La escuché por primera vez contenida en un EP de seis canciones del Magical Mistery Tour. Un disco que adquirí por pura casualidad en el sitio que menos hubiera esperado, los almacenes de Galerías Preciados en Badajoz.

Curiosidades de la vida. Uno va a visitar a la familia y regresa con un disco de los Beatles. Muchos años después terminé regalando el disco a un amigo, coleccionista de todo lo publicado por el grupo, tras ver la expresión de su rostro, entre desconcertado y admirado, ante una obra de sus ídolos cuya existencia ignoraba hasta aquel día.

The Beatles sembraron en mí, ya en mi infancia, la semilla de mis gustos musicales. Era obligado, por tanto, incluirles en primer lugar en esta serie sobre la música de mi vida que espero continuar en próximas entregas.

Imagen | «Mostra sui Beatles a Genova», de Mauro Paolis, bajo licencia CC BY-NC 2.0